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ARES (MARTE) DIOS DE LA GUERRA...


ARES (MARTE) DIOS DE LA GUERRA
Hijo de Zeus y Hera.
Hermano gemelo de Eris (la discordia), la cual siempre lo acompañaba.
Es el dios de la guerra destructiva y furiosa, de la devastación. 
Es la parte de la guerra contraria a Atenea, que es la guerra inteligente.

Es este carácter innato el que le hace ser el dios más destestado por mortales y dioses, incluido su padre Zeus.
Engañó a Hefestos consiguiendo los placeres de Afrodita, con la que tuvo cuatro hijos: Eros, Fobos (el miedo), Deimos (el terror) y Harmonía.

Fobos y Deimos formaban parte de su séquito.
Se le suele representar como vigoroso y colosal, vestido para la guerra, con su armadura, casco, escudo y lanza.
 En la mitología griega, Ares se considera el dios olímpico de la guerra, aunque es más bien la personificación de la fuerza bruta y la violencia, así como del tumulto, confusión y horrores de las batallas, en contraposición a su hermanastra Atenea, que representa la meditación y sabiduría en los asuntos de la guerra y protege a los hombres y sus habitaciones de sus estragos.
En la mitología romana se identifica a Marte (al que habían heredado de los etruscos) con él, pero éste gozaba de mucha mayor estima.
Se le representa como hijo de Zeus y Hera, aunque existe una tradición posterior según la cual Hera lo concibió al tocar una determinada flor, en lo que parece ser una imitación de la leyenda sobre el nacimiento de Hefesto, y es recogida por Ovidio.
Su lugar de nacimiento y auténtico hogar estaba situado lejos, entre los bárbaros y belicosos tracios, y a él huyó cuando fue descubierto acostándose con Afrodita.
Los helenos siempre desconfiaron de Ares, quizá porque ni siquiera estaba influenciado por el espíritu de pertenecer a un bando, sino que a veces ayudaba a una parte y a veces a la otra, según le dictaban sus inclinaciones. 
Su mano destructiva se veía incluso tras los estragos provocados por plagas y epidemias.
Este carácter salvaje y sanguinario de Ares le hacía ser odiado por otros dioses, incluidos sus propios padres.